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1 febrero, 2026Un nuevo escándalo político sacudió este fin de semana al distrito IV federal, luego del fracaso de la asamblea organizada por la agrupación Que Viva la Democracia en la colonia Caucel, donde no se logró reunir el número mínimo de asistentes requerido por el Instituto Nacional Electoral (INE) para validar el proceso rumbo a su conformación como partido político.
De acuerdo con versiones internas, el evento fue coordinado por José Emilio Cabrera Villamil, quien se presentó como operador político y presunto enlace con estructuras de Morena en Yucatán. Sin embargo, la convocatoria terminó en un rotundo fracaso, al registrarse únicamente alrededor de 100 asistentes, cuando se requerían al menos 300 personas para que la asamblea tuviera validez legal.
Cobros millonarios y resultados mínimos
Según fuentes cercanas a la organización, Cabrera Villamil habría cobrado cerca de 500 mil pesos por garantizar una supuesta movilización masiva de simpatizantes en el distrito.
No obstante, el resultado contrastó drásticamente con lo prometido.
Lejos de una asamblea concurrida, el evento mostró sillas vacías, escasa participación y un ambiente de desorganización, dejando en evidencia la falta de estructura territorial real en la zona.
Para muchos asistentes, la convocatoria se basó en promesas que nunca se cumplieron.
Uso indebido de nombres y respaldo político
Testigos señalaron que durante el proceso de convocatoria, Cabrera Villamil habría utilizado el nombre de Morena Yucatán y del gobernador Joaquín Díaz Mena para dar credibilidad a su operación, presentándose como un supuesto intermediario con altos niveles de influencia.
Sin embargo, estas referencias no se tradujeron en respaldo real ni en presencia masiva, lo que debilitó aún más la credibilidad del organizador.
Hasta el momento, ninguna autoridad estatal ha confirmado algún vínculo con las gestiones realizadas por Cabrera.
Un historial marcado por polémicas
José Cabrera no es un personaje nuevo en la polémica local. En círculos políticos y sindicales se le recuerda por su participación en la extinta Alianza de Camioneros de Yucatán, organización que terminó fragmentada y debilitada durante su gestión.
Asimismo, se ostenta como dirigente de la Confederación de Organizaciones y Sindicatos Unidos de México (COSUM), desde donde ha buscado posicionarse como un presunto líder capaz de movilizar bases sociales.
Sin embargo, el fracaso en Caucel volvió a poner en duda su verdadero peso político.
Promesas, negocios y desconfianza
Vecinos y actores políticos también han señalado que Cabrera Villamil ha promovido supuestos proyectos ligados a la modernización del transporte, incluyendo la regularización de mototaxis y la comercialización de motocicletas eléctricas, asegurando que contaría con respaldo gubernamental.
Estas versiones han sido calificadas por diversos sectores como infundadas y engañosas, al no existir documentos oficiales que respalden tales afirmaciones.
Para analistas locales, este tipo de discursos buscan construir una imagen de poder que no corresponde con la realidad.
Golpe a Que Viva la Democracia
El fracaso de la asamblea representa un duro revés para Que Viva la Democracia, organización encabezada por Gabriela Jiménez, que busca consolidarse como partido político a nivel nacional.
La imposibilidad de reunir las firmas y asistentes requeridos por el INE en el distrito IV retrasa su proceso y pone en entredicho la estrategia de operación territorial en Yucatán.




